Síntesis biográfica

1919

Nace el 12 de agosto en Nerva, Huelva (España). Es el tercero de los cinco hijos de Manuela Domínguez Mejía y Gabino Duque Fernández, minero de Riotinto en Nerva.

1923

Con la esperanza de mejoras económicas la familia se traslada a Saint-Étienne (Francia), donde el padre trabajará de minero. Duque ingresa en la escuela. Los cuentos de Maupassant o Les Miserables de Victor Hugo leídos por el profesor de literatura le apasionan. El profesor de dibujo le cuelga sus trabajos en las paredes del aula.

1930

Después de obtener el Certificado de Estudios debe abandonar la escuela porque su padre enferma. Entra de recadista en un colmado y, más tarde, trabaja en una fábrica de tejidos en el proceso de acabados. Suele pasar por delante de una galería de arte, pero su timidez le obliga a ver los cuadros desde la calle, junto al letrero de Entrada Libre.

1937

Desempeña diversos trabajos en las minas de carbón, en las que permanecerá tres años. Fuera del horario laboral dibuja al lápiz, y siempre que puede sale al campo, a observar con emoción el correr del agua o la tierra cubriéndose de brotes de hierba. Forma parte del grupo local de teatro, y lo que de verdad le fascina es asistir a las representaciones y conciertos organizados por la “Bourse de travail”.

1941

Debido a que conserva la nacionalidad española y no ha cumplido el servicio militar regresa a España con su madre y hermana menor. Se dirigen a Sabadell, ciudad industrial próxima a Barcelona en la que vivía Parmelia, la hermana mayor.
Se emplea en un almacén de lanas y un día la casualidad le lleva a descubrir en un rincón unas muestras de colores sobrantes, con las que empieza a componer cuadros donde el color es plasmado con gran intuición.

1943

Con los cuadros aderezados de lana presenta con éxito su primera exposición, en la Academia de Bellas Artes de Sabadell. Este mismo año se compra un caballete y una caja de pinturas y sale a pintar los domingos por los alrededores de la ciudad, pero se desanima ante la falta de técnica pictórica.

1945

Deja el almacén para impartir clases de francés y dibujo en la Escuela de Bachillerato. En estas últimas aprovecha para dibujar a sus alumnos, a los que luego regala sus retratos. Después del verano trabaja en una fábrica de piezas mecánicas para motores y alternadores.
Ilusionado con la promesa de una beca prepara y obtiene el certificado de ingreso de la Escuela Superior de Bellas Artes San Jorge de Barcelona. Luego no le conceden la beca. Una vez adquirida la técnica pictórica por su cuenta, pinta el cuadro que le revela su condición de pintor: un bodegón con una gran col.

1947

Cuando abandona la fábrica siente la necesidad de marchar a París, pero diversos motivos se lo impiden. Hasta su definitiva partida irá solucionando el apartado de los ingresos dando clases particulares de francés.

1951

Entra en contacto con los artistas de Barcelona. Vuelve una y otra vez al Museo de Arte de Cataluña a contemplar el arte románico. También visita con frecuencia el Museo de Arte Moderno de Barcelona.

1952

Con motivo del XXXV Congreso Eucarístico Internacional de Barcelona, el Museo de Arte Moderno exhibe una gran exposición en la que participan numerosos artistas. Duque presenta el cuadro con título Jesús, que es destacado y alabado por la crítica.

1953

Recibe carta de París de su amigo Joan Vilacasas animándole a ir. Antes de marchar emprende con Ramon Folch su primer viaje por España: Segovia, Salamanca, El Escorial y Madrid, donde conoce al pintor Daniel Vázquez Díaz y visita el Museo del Prado.

1954

En junio se traslada definitivamente a París. Por mediación de Vilacasas ocupa un puesto en un taller de cerámica. Establece y estrecha relación con Antoni Clavé, los Gaspar y el propio Vilacasas. Pasea incansable por los grandes museos de la ciudad.

1955-1957

Su avidez de novedad le lleva a recorrer las exposiciones de mayor actualidad, y es en las mismas galerías donde conoce a alguno de los artistas más vanguardistas. Establece relación con los críticos de arte Pierre Restany y Julien Alvard.
Siempre que puede acude a una representación de teatro, a un concierto de música o a la proyección de una película, aficiones que ya no abandonará.

1958

Trabaja en el restaurante de la Escuela de Bellas Artes y frecuenta el café Les Deux Académies, de donde surge la duradera amistad con Patrice Goulet, teórico de arquitectura.
Julien Alvard visita su estudio en la rue Bonaparte de St-Germain-des-Prés y se entusiasma con su pintura blanca. Alvard enseguida le propone participar en una exposición en la Galerie Kléber, junto a Fautrier, Henri Michaux, Marc Tobey y otros. Finalmente, “Le vide et l’obscurité” se inaugura el 13 de mayo, el mes en que se produce el golpe de Estado militar en Argelia y la declaración del estado de emergencia nacional. La exposición pasa desapercibida.
Viaja con dos amigos profesores de Bellas Artes a Italia y queda deslumbrado ante Giotto, Ucello, las Vírgenes de Boticelli o los frescos de Piero della Francesca de Arezzo. En Roma, en la Galleria Tartaruga, se sorprende de la pintura que ve, por lo próximo que se siente a ella. El galerista le presenta allí mismo a Cy Twombly, el cual termina por invitarle a su casa.
Una tarde visita la Galerie Breteau de París y la directora, Denise Breteau, le pide su parecer sobre la exposición. Después de la larga conversación que mantienen, Denise se muestra interesada por conocer su pintura. A raíz de este encuentro se inicia entre ellos un fuerte vínculo de amistad y colaboración que se prolonga a lo largo del tiempo.
Duque siente la irrenunciable necesidad de evolucionar su obra, y encuentra en un incipiente grafismo la vía de darle superior expresión.

1959

El 24 de marzo inaugura por primera vez en solitario en París, en la Galerie Breteau, con gran éxito de público. La presentación se complementa con un recital de flamenco del guitarrista Pedro Soler.
En la misma galería y bajo el impulso de Alvard realiza junto a Benrath, Duvillier y Lerin la exposición “Yann”, con cuatro obras cada uno. La expectación que había creado queda justificada: Yvonne Hagen y John Ahsbery reconocen su personal aportación en los cuadros de claroscuro, nuagisme en expresión de la crítica.
Georges Salles, director de los Museos de Francia, y James Sweeney, director del Guggenheim, le felicitan por “Yann”. Más tarde Salles le invita a una reunión en su casa y le presenta a Giacometti, con quien se encuentra en alguna ocasión en el restaurante Tamaris.
Recibe la invitación del Gobierno francés, a través de la Association Française d’Action Artistique, para participar en la exposición “Peintures françaises contemporaines”, comisariada por François Mathey y con Alemania y Austria en su itinerario.

1960

En febrero se inaugura “Antagonismes” en el Palais du Louvre-Pavillon de Marsan, organizada por François Mathey y Alvard. Los cuadros de Duque Vuelo de gritos verdes y En la sombra está quejándose el misterio son expuestos al lado de los de Sam Francis, Rothko, Messagier y otros reconocidos artistas.
En primavera, en la Galerie Breteau, muestra por primera vez las obras de grafismo en la exposición “¡En un jardín he soñado...!”. Deja de ser un nuagiste.
A principios de año su obra había sido expuesta en Sabadell por mediación de Llorenç Balsach. En verano va a Sabadell y promueve la creación del grupo “Gallot”, con Balsach, Joan Bermúdez, Lluís Vilaplana, Alfons Borrell, Antoni Angle, Joaquim Montserrat y Josep Llorens. El grupo nace con la voluntad de actualizar el ambiente artístico de Sabadell mediante acciones. La más ruidosa consistió en cubrir de grafismos 100 metros de papel de bobina extendido en la plaza de Catalunya de Barcelona. En octubre “Gallot” queda disuelto.
Realiza el segundo viaje a Italia.

1961

El Gobierno español solicita su participación en la exposición “Art Espagnol Contemporain”, en el Palais de Beaux-Arts de Bruselas, junto a Cuixart, Canogar, Feito, Hernández Pijuan, Muñoz, etc. Carlo Cardazzo, de la Galleria del Naviglio de Milán, adquiere parte de sus obras expuestas y le propone pintar durante tres meses en un estudio en Venecia. Así lo hará durante todo el verano, empleando lienzos de gran formato y también papel, estos últimos destinados a “Oeuvres de Venise” del año siguiente, en la Galerie Breteau.
Su presencia en las exposiciones colectivas que marcan la orientación del arte actual es constante, sobre todo en las de París y durante los primeros años de la década de los sesenta. En este ambiente de reconocimiento y aceptación, su obra es descrita por la crítica en términos de “fresca y a la vez ardiente, un todo en gestos de elevación soberbia”.

1963

“Manuel Duque vous propose La Légende dorée des Dieux et des Héros ou le retour a une littérature picturale”, de esta manera programática y desde el cartel diseñado por él mismo se anuncia la inauguración del 23 de abril de su nueva exposición en la Breteau. Duque tenía puestas muchas esperanzas en ella, pero las telas de grandes dimensiones y con títulos como “Le char d’Apollon”, “La Chute d’Icare” o “Le Parnasse” no obtendrán el esperado respaldo de la crítica. Desatendida su propuesta y valorado como pintor que vuelve la mirada al figurativo, empieza a ser olvidado en las manifestaciones artísticas de París.
Viaja a Londres. Acude a la exposición “British painting in the Sixties”, en la Whitechapel Art Gallery y Tate Gallery, en la que participa Hockney, a quien visita.

1964

Nace la gran amistad con Rémy Audouin, que abre galería de arte en París. También es a través de él que conoce a Rose Issa, desde entonces admiradora de su obra y fiel amiga.

1965

En mayo inaugura en la Galerie Rémy Audouin la que será su última exposición individual en París, con obra anterior a la “Leyenda Dorada”. De nuevo es Julien Alvard el que, desde la revista Aujourd’hui, elogia su pintura, a la que adjetiva de pura.
Escribe el manifiesto “Rehabilitar la pintura”.
Organiza con Denise Breteau, en su galería, una serie de exposiciones que han de servir para reflexionar sobre el momento en que se halla el arte. “Réhabilitation de l’objet” es la primera de ellas. Le siguen “Bouguereau” y “La mort d’Apollon et son testament”, de 1968.

1967

Pasaba una temporada en casa del pintor Boix-Vives en Courchevel cuando una inundación en su domicilio de la rue Charonne destruye gran parte de su obra.

1969

Ramón Lizarazu, que conoce en París, le propone trasladarse a Madrid donde podrá ofrecerle su ayuda. Al fin decide ir y se instala de manera provisional en casa de su amigo José Enrique Azcárate.
También busca su primer taller en Sabadell, y es Manel Gili quien se lo facilita. Casi treinta años después, Manel y Duque mantienen la amistad que nace ahora.
Viaja a Turquía y Grecia.

1970

Se establece definitivamente en la capital de España, en la Plaza del Dos de Mayo. En el estudio del decorador Lizarazu muestra por primera vez sus cuadros en Madrid.

1972

En junio fallece en París Julien Alvard, el más sutil e inteligente crítico de arte francés de la posguerra, en palabras de Françoise Choay.

1975

A partir de este año pintará todos los veranos en un estudio en Castellar, pueblo cercano a Sabadell.
Se abre un período en que su obra es mostrada en San Sebastián, Bilbao, Pamplona y Sabadell, provocando numerosos comentarios y reseñas en la prensa, en medio del silencio de las instituciones culturales.

1977

Forma parte de la exposición en homenaje al crítico Julien Alvard “Chemins de la creation”, con Hartung, Mathieu, Messagier, Soulages, Tal Coat y otros.

1983

El Ayuntamiento de Durango (Vizcaya), organiza la primera exposición retrospectiva de Duque.

1984

François Mathey invita a Duque a participar en la exposición “Sur Invitation”, en el Musée des Arts Décoratifs de París. Mathey ha elegido a aquellos artistas reconocidos en 1960 y cuyo talento y producción en 1984 no son inferiores a los que justificaron su reputación en aquel año.

1990

Los jóvenes artistas de Sabadell Ramiro Fernández y Oriol Vilapuig y Pablo Aizoiala, que se habían acercado en distintos momentos a la obra de Duque, expondrán junto a él en “Ensueño y Naturaleza”, en el Colegio Oficial de Arquitectos de Málaga.

1992

Vuelven a participar los cuatro en las exposiciones de la galería Long&Ryle de Londres y en la del museo Victoria Art Gallery de Bath, esta última con la intercesión de Rose Issa. Después dejan de presentarse en grupo.

1994

Sigue viviendo en Madrid y pasa temporadas en Sabadell, cuyo Ayuntamiento le cede ahora un estudio en el Vapor Pissit, una antigua fábrica de tejidos en desuso. En los sucesivos años expone con irregularidad.

1997

Continúa trabajando en su obra con inagotable vitalidad, ajeno a las servidumbres y satisfacciones espurias que surgen alrededor de la actividad artística.

1998

Se publica el libro “Manuel Duque. Una visión retrospectiva 1943-1997” que recoge el conjunto de su obra. El 4 de Noviembre, cinco días más tarde de la presentación de su libro, muere en el hospital de Sabadell a la edad de 79 años.

1999

Amigos y familiares constituyen la Colección Manuel Duque, una entidad que se crea para preservar y difundir el legado artístico de Manuel Duque.

2002

El Museu d’Art de Sabadell inaugura la exposición,” Manuel Duque. la leyenda dorara o el retorno a una literatura pictórica” una exposición que con un catálogo exhaustivo analiza la exposición que Duque realizó el año 1963 en París y que representó un punto de inflexión de su obra.

títol



Manuel Duque. 1945, Sabadell



títol





Manuel Duque. 1953



Manuel Duque. 1959, París



Manuel Duque con el pintor Paul Jenkinns



Manuel Duque con Alfred Mame. París 1962



Inauguración de la exposición "Double acrochage",galeria Karl Flinker, París,1961



títol